Los jubilados lucifuercistas concurren en gran número a las clases que se hacen todos los martes en el Ccelyf
Prensa Luz y Fuerza Olavarria
“Acá, en el Sindicato de Luz y Fuerza, los jubilados y pensionadas organizan viajes. Son muy activos. Recientemente regresaron de Las Termas de Río Hondo. Y la idea, en realidad, de la EPA 703 es poder articular con sindicatos para poder realmente captar a todas aquellas personas adultas y adultas mayores, para que nosotros las podamos seguir acompañando y brindando nuestra propuesta educativa” comenzó contando María Mogávero, directora de la Escuela Primaria de Adultos número 703, que dentro de sus articulaciones todos los martes de 9 a 11 horas brinda clases a los adultos lucifuercistas en el Ccelyf.

“Lo que tiene en común en los sindicatos es que se conocen del resto de la vida, o sea de antes, de jóvenes, de cuando estaban en su vida activa. Y ahora se encuentran en otra etapa de la vida y con otro rol, con otras funciones. El encuentro es elegido, porque eligen encontrarse. Acá vienen todos los martes, de 9 a 11 horas” agregó Celeste Gallastegui, docente que cada semana imparte las clases los martes por la mañana.

“Este año en Luz y Fuerza hemos abierto más la convocatoria para amigos, allegados, conocidos de gente que está en el sindicato. De esta manera se ha sumado mucha más gente respecto del año pasado” agregó Celeste en la charla que ambas docentes tuvieron con Energizar, respecto de las clases en el Taller de Jubilados en el Centro de Capacitación y Entrenamiento (ubicado en Moreno 3368).

“Esa es la idea. La propuesta nuestra -siguió diciendo María Mogávero- es que llegue a todas aquellas personas que realmente necesitan y quieren participar de este espacio, porque nosotros somos una escuela pública gratuita y queremos garantizar ese derecho a todos. Así que la verdad que los sindicatos nos permiten poder trabajar de esa manera, como estamos acostumbrados”.

A lo que Celeste señaló que “Los encuentros tienen distintas partes, digamos. También está la parte informativa, la parte educativa, la parte recreativa, o sea la parte donde toman el café y charlan con la parte en la que leemos un texto, que trabajamos sobre los trastornos del sueño, o trabajamos en efemérides, o trabajamos sobre el Día Mundial de la Salud. Hablamos sobre informarnos, educarlos, charlar, hacer la parte social, hacer juegos”.

“También se trabaja en otro tipo de funciones cognitivas -continuó diciendo la docente Gallastegui-, o una sopa de letras que es algo un poco más distendido, o hacer una cuenta, repasar tablas, cosas que ellos han olvidado un poco, a leerse en voz alta, crear un texto a partir de distintas imágenes disparatadas que hacen desarrollar la creatividad. O sea, como que tiene distintas partes el encuentro donde vos puedas trabajar todas las funciones cognitivas, lo social y lo informativo, y estar al día con los temas".

"Otro de los encuentros tiene el tema de las mujeres y la guerra en Malvinas. Entonces pasamos por distintos temas, el tema de la mujer, el tema de la perspectiva de género, la parte histórica, los derechos de la salud, el derecho a la educación. Es como algo amplio e integral para la persona adulta mayor", dijo la docente.

“Porque acá son gente que se encuentra, por ejemplo, en el sindicato Luz y Fuerza -siguió diciendo Celeste- y son personas que se conocen de toda la vida porque han trabajado juntas, conocen sus hijos, conocen sus parejas, conocen cómo han sido sus trayectorias de vida y sus trayectorias de trabajo. Y acá se encuentran desde otro lugar, desde el lado de la recreación, desde el lado de contarse cosas que les pasan ahora en esta etapa de su vida, de sus nietos, de sus enfermedades, de sus achaques”.

A lo que María contó que “además programan viajes juntos, se proyectan, se juntan, festejan cumpleaños; ellos se invitan, y como dice Celeste -que me encanta, que lo está diciendo re bien- que ellos socializan, y esa socialización a ellos les hace un poco evadirse de quizás esa vida solitaria que están llevando a cabo. Porque a veces la familia no los puede visitar tan asiduamente. Realmente encuentran en un grupo la posibilidad de poder evadirse un momento de la realidad de sus enfermedades o de los problemas cotidianos que continuamente tienen, y los comparten”.

Entonces Celeste explicó que “O no las evitan, pero las comparten. Cuando una pena es compartida, dicen que es menos pena. Porque por ahí el otro te puede encontrar una solución o al menos te escucha. Y al escucharte, ya a veces como que te sacás un poco la mochila que trajiste de tu casa, y aparte a veces no son gente de tu ámbito familiar, entonces veces vos podés hablar con más tranquilidad porque no estás hiriendo la susceptibilidad de nadie. Y son personas que están en su misma etapa de la vida”.

